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las siguientes:


• Utilizar nuestro Pensamiento Mítico: es habitual que surja cuando respondemos a lo “nuevo” haciendo uso de nuestra experien- cia pasada aunque el contexto y la situación sean distintos. La dificultad que presenta esta forma es que normalmente esos mode- los que utilizamos suelen estar obsoletos a la


EL MODELO DE PENSAMIENTO DEL TIPO “LO QUE SIEMPRE HA FUNCIONADO AQUÍ ES…” NOS CIERRA LAS PUERTAS AL APRENDIZAJE, A LA INNOVACIÓN Y A LAS NUEVAS MANERAS DE RESPONDER AL MUNDO


hora de afrontar el nuevo escenario, lo que me funcionó en el pasado no tiene por qué funcionarme en el presente. Podemos ver va- rios ejemplos de uso del pensamiento míti- co en las organizaciones cuando se acude a viejas formas que de acuerdo a la cultura de la organización, funcionaron históricamente en el pasado. Es el modelo de pensamien- to del tipo “Lo que siempre ha funcionado aquí es…”. Esta forma de pensamiento nos cierra al aprendizaje, a la innovación y a la exploración de nuevas maneras de responder al mundo. Como ventaja, proporciona cierta familiaridad y seguridad de saber qué es lo que tenemos que hacer.


• Utilizar nuestro pensamiento Metafóri- co: toda metáfora, más allá de ser un aspecto


formal del lenguaje, nos permite estructurar y comprender conceptos a priori desconoci- dos a partir de otros que ya conocemos. La forma en que realizamos este proceso depen- de de nuestra experiencia directa en el mun- do. Por ejemplo, estructuramos el tiempo, un concepto de mayor abstracción, en función del espacio, por lo que en occidente habla- mos del futuro como algo que está “delan- te”, y del pasado como algo que se encuentra “detrás” de nosotros, esto no deja de ser una metáfora. La ventaja de comprender las co- sas en términos de algo que ya conocemos es evidente, una vez más proporciona cierta seguridad, la principal dificultad es llegar a confundir la metáfora con lo que realmente está ocurriendo. El modelo de pensamien- to que se genera es del tipo “Esto es cómo aquello”.


• Utilizar nuestro pensamiento Mágico: A través del cual establecemos relaciones de causa y efecto que no necesariamente exis- ten. Continuamente hacemos uso de él y las organizaciones no están exentas de este tipo de pensamiento. Podemos observarlo en nuestro día a día cuando por ejemplo alguien pega una patada al ordenador esperando que se “desbloquee”, o la empresa que manda a un grupo de directivos a un curso de moti- vación esperando que de esa forma se incre- menten los resultados de la compañía. Hay un intento de “hacer funcionar” las cosas sin saber muy bien cómo y sin verificar las se- cuencias causales que creamos. La principal ventaja es que nos mueve a la acción, nos mantenemos haciendo cosas, aunque no se- pamos muy bien si vamos bien encaminados.


• Utilizar el Pensamiento Científico: Su- 31


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