This page contains a Flash digital edition of a book.
Ciudad invitada
bocanada explica por qué los jueves todos A un costado de la barra unos tu-
los caminos conducen a Carfax. “Estas ristas se preguntan qué diablos vinieron a
sesiones de reggae y ragga se han hecho hacer a esta ciudad donde nada se les ha
por 12 años y ya son una tradición. Todo el perdido pero en la que algo se les va a per-
mundo viene. Aquí me encuentro con ami- der. Al otro lado un grupo que no baila ex-
gos del ghetto, con yuppies de los subur- hibe sus ropas anchas y pintas hiphoperas.
bios del norte y hasta con
gangsters”.
Un dj blanco mezcla
“He perdido más de 10 celulares en 4
las pistas sobre las que un
años, vi cómo mataban a un hombre
rasta canoso con camiseta
por quitarle la billetera, han intentado
de Obama pregona rimas
violarme y me han puesto una pistola
acerca de identidad negra.
en la frente para robarme el carro”. Ta-
El reggae marca el ritmo
ryn, 30 años, gestora cultural.
de los movimientos, de las
conversaciones y las seducciones. Entre Inmigrantes de países africanos, europeos
la multitud caminan los dealers ofrecien- establecidos en Jo’burg, negros, blancos,
do sólidos baretos cónicos por el equiva- amarillos, niñas coquetas con gafas oscu-
lente a un dólar. La marihuana circula en ras y trenzas de pelo sintético, niñas co-
abundancia y con libertad en muchos de quetas con gorros de colores y rastas bien
los establecimientos a los que acude una peinadas.
mayoría negra. En general no se toman Los símbolos de africanidad ta-
drogas duras, y los estimulantes psico- túan brazos y espaldas, estampan cami-
délicos, éxtasis y MDMA, se los dejan a setas, cuelgan de las cadenas, decoran las
Ciudad del Cabo y su escena de festivales paredes: el croquis de África, la bande-
de trance al aire libre. ra rastafari, la cara del emperador etío-
pe Haile Selassie, Mandela y otras caras
del panafricanismo y la resistencia. Los
Nacida en 1980 y llamada
rastas se saludan llevándose el puño al
“la nueva Miriam
corazón. “Respect, brother fire… peace”.
Makeba”, Simphiwe
Adornados con banderas multicolores
Dana combina en sus
y pelos cuidadosamente enredados, los
canciones jazz, pop rastas lucen pulcros e imponentes, due-
y música tradicional ños de su continente. El pelo se lleva con
sudafricana. orgullo y vanidad, en una atmósfera en la
que los dreads de una mujer pueden ser
tan seductores como sus caderas.
Al amanecer, los miembros de
una pareja multirracial se funden como
un ying-yang en la pista de baile. La época
de la segregación ha terminado y ya nadie
parpadea ante la presencia de una pare-
ja en blanco y negro. Tsakane, uno de los
meseros, los mira con un cálido fulgor en
los ojos. “Piel contra piel, así es como nos
gusta”. Lo suyo es tanto una apología de
la voluptuosidad sudafricana como una
advertencia sobre un asunto de salud pú-
blica en un país donde los condones gra-
tuitos se distribuyen masivamente pero
pocos los utilizan.
Egoli (Ciudad del Oro) es el
nombre de Johannesburgo en lengua
nativa. Los yacimientos de oro descubiertos
acá a finales del siglo XIX justificaron
la fundación de esta ciudad en una zona
semidesértica. Jo’burg es la gran manzana
0
dorada que concentra buena parte de la
riqueza del África subsahariana.
Page 1  |  Page 2  |  Page 3  |  Page 4  |  Page 5  |  Page 6  |  Page 7  |  Page 8  |  Page 9  |  Page 10  |  Page 11  |  Page 12  |  Page 13  |  Page 14  |  Page 15  |  Page 16  |  Page 17  |  Page 18  |  Page 19  |  Page 20  |  Page 21  |  Page 22  |  Page 23  |  Page 24  |  Page 25  |  Page 26  |  Page 27  |  Page 28  |  Page 29  |  Page 30  |  Page 31  |  Page 32  |  Page 33  |  Page 34  |  Page 35  |  Page 36  |  Page 37  |  Page 38  |  Page 39  |  Page 40  |  Page 41  |  Page 42  |  Page 43  |  Page 44  |  Page 45  |  Page 46  |  Page 47  |  Page 48  |  Page 49  |  Page 50  |  Page 51  |  Page 52  |  Page 53  |  Page 54  |  Page 55  |  Page 56  |  Page 57  |  Page 58  |  Page 59  |  Page 60  |  Page 61  |  Page 62  |  Page 63  |  Page 64  |  Page 65  |  Page 66  |  Page 67  |  Page 68
Produced with Yudu - www.yudu.com