tanto en su dimensión pro- fesional como personal. El mentor- patrocinador ge- nera un contexto en el que los demás puedan actuar, crecer y dar lo mejor de sí mismos. Proporciona las condiciones, los contactos y los recursos que hacen posi-
simultáneamente. Es impor- tante que la organización, más allá de la selección que realice de sus mentores, proporcione una formación específica para entrenarles y dotarles de las herramientas y modelos necesarios para saber intervenir en cada
asignación de mentees son:
** El nivel de experiencia, puesto y/o área funcional de los mentores en relación a sus mentees (mismo área Vs. área diferente o comple- mentaria)
** El tipo de relación/
ble que el individuo pueda concentrarse, y desplegar sus propias habilidades y capacidades. Probablemente sea el tipo de mentorización más compleja y que más ha- bilidades requiere por parte del mentor.
Todo proceso de mentoring puede centrarse en alguno o en todos estos niveles
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nivel. Cuanto más profundo sea el nivel de mentoriza- ción, más herramientas, habilidades y estructura requerirá por parte de los mentores.
Sin ser una lista exhausti- va, algunos de los criterios que una organización puede tener en cuenta a la hora de la selección del mentor y la
vinculación que se busca establecer entre el mentor y el mentee (qué nivel/es de intervención se persigue realizar de los 5 menciona- dos).
** Definición de las prin- cipales competencias que deben de reunir los mento- res para el tipo de nivel de mentorización que se bus- ca y qué competencias se
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