This page contains a Flash digital edition of a book.
proceso de aprendizaje/enseñanza del que posteriormen- te dominó la educación formal.


Estos notables maestros entendieron el aprendizaje como un proceso de indagación mental, no de recepción pasiva de un contenido transmitido. Así inventaron técnicas para involucrar a los aprendientes en indagar o preguntar. Los antiguos chinos y hebreos inventaron lo que hoy denomi- namos el método del caso, en el que el líder describe una situación, a menudo en forma de parábola, y junto con el grupo explora sus características y posibles resoluciones. Los griegos inventaron lo que hoy denominamos el diá- logo socrático, en el que el líder propone una pregunta o dilema y todos en el grupo comparten sus pensamientos y experiencias para encontrar una respuesta o solución. Los romanos eran más polémicos y utilizaban retos que forzaban a los miembros del grupo a establecer posicio- nes y defenderlas.


Entre los siglos VII y XII, en Europa, comienzan a orga- nizarse escuelas monásticas y catedralicias para la en- señanza de los niños, principalmente para prepararlos en el sacerdocio. Puesto que la misión principal de los maestros era el adoctrinamiento de los estudiantes en las creencias, fe y rituales de la iglesia, fueron desarrollando un conjunto de suposiciones acerca del aprendizaje y de la estrategia para enseñar que llegó a ser denominada pedagogía, que podemos definir como el arte y la ciencia de la enseñanza de niños, y que proviene del griego “peid” que significa niño y de “agogía” que significa conducción.


Es curioso y sorprendente que la raza humana haya prestado tan poca y tardía atención al desarrollo del aprendizaje de adultos


Las escuelas seculares, que se organizaron en los siglos posteriores, y también las escuelas públicas, que se esta- blecieron en el siglo XIX, adoptaron el modelo pedagógico, el único que existía. Así pues, todo el sistema educativo ha seguido el modelo pedagógico y hasta hace relativamente muy poco los adultos han sido enseñados como si fueran niños.


Este modelo de educación, que persistió a tra- vés de los siglos hasta bien entrado el XX, ha constituido la base de los sistemas educativos, en España también. Poco después de la prime- ra guerra mundial, tanto en Europa como en Estados Unidos, un aporte creciente de nocio- nes acerca de las características únicas de los aprendientes adultos comenzó a emerger.


“Una de las distinciones clave entre la educación conven- cional y la de adultos se encuentra en el propio proceso… En una clase de adultos la experiencia del estudiante cuenta tanto como el conocimiento del maestro: de he- cho, en algunas de las mejores clases de adultos es difícil,


27


Page 1  |  Page 2  |  Page 3  |  Page 4  |  Page 5  |  Page 6  |  Page 7  |  Page 8  |  Page 9  |  Page 10  |  Page 11  |  Page 12  |  Page 13  |  Page 14  |  Page 15  |  Page 16  |  Page 17  |  Page 18  |  Page 19  |  Page 20  |  Page 21  |  Page 22  |  Page 23  |  Page 24  |  Page 25  |  Page 26  |  Page 27  |  Page 28  |  Page 29  |  Page 30  |  Page 31  |  Page 32  |  Page 33  |  Page 34  |  Page 35  |  Page 36  |  Page 37  |  Page 38  |  Page 39  |  Page 40  |  Page 41  |  Page 42  |  Page 43  |  Page 44  |  Page 45  |  Page 46  |  Page 47  |  Page 48  |  Page 49  |  Page 50  |  Page 51  |  Page 52  |  Page 53  |  Page 54  |  Page 55  |  Page 56  |  Page 57  |  Page 58  |  Page 59  |  Page 60  |  Page 61  |  Page 62  |  Page 63  |  Page 64  |  Page 65  |  Page 66  |  Page 67  |  Page 68  |  Page 69  |  Page 70  |  Page 71  |  Page 72  |  Page 73  |  Page 74  |  Page 75  |  Page 76  |  Page 77  |  Page 78  |  Page 79  |  Page 80