Desarrollo/coaching ¿Quién motiva al jefe?
El mito de crear roles de “motivadores” y “motivados” Por: Miguel Labrador
Nadie niega que la motivación sea, sin lugar a dudas, el principal combustible del
compromiso, la implicación y el éxito en el desempeño de cualquier tarea. Mucho se habla del papel trascendental que ha de des- empeñar el directivo como motivador de sus equipos y colaboradores. Desde este pa- radigma es fácil que el directivo, abrumado por la cantidad de responsabilidades que re- caen sobre él -desarrollar la estrategia para la obtención de resultados, resolver proble- mas operativos, liderar equipos, adaptarse y adaptar la empresa a los continuos cambios del entorno, y que, además, estén motiva- dos y motiven a sus equipos etc.- llegue a caer en algún momento en la reflexión (ló-
ta” que se abre desde dentro, aunque ésta se abra hacia afuera. El mito de crear roles de “motivadores” y “motivados”, pasa por un modelo mental que delega en los demás una responsabilidad que sólo nos concierne a cada uno de nosotros, con independencia de la posición, funciones o roles que des- empeñemos: y es que cada uno de nosotros somos plenamente responsables de encon- trar un motivo, una razón para la acción, o lo que es lo mismo, hacernos cargo de nues- tra motivación. La pregunta no es quién motiva a quién, sino qué motiva a quién y cómo. Desde este paradigma, desaparecen los roles de motivadores y motivados y pa- samos a asumir el mando, participando más activamente en nosotros mismos.
gica por otro lado) de quién demonios se encarga de motivarle a él. Sin embargo, la motivación es una “puer-
12
Poner en los demás la responsabili- dad de motivarnos, es como delegar nuestro propio caminar en una tercera persona; si nos caemos, es por que no han dirigido adecuadamente nuestras piernas. La estructura de victimismo es la misma, aunque muchos vivimos de acuerdo con ella, al fin y al cabo si otros no nos motivan la culpa está “ahí fuera”. De aquí las metáforas de utilizar palos y zanahorias como ele- mentos de la motivación.
Este tipo de explicaciones las llamamos tranquilizantes, en el sentido de que me de-
Page 1 |
Page 2 |
Page 3 |
Page 4 |
Page 5 |
Page 6 |
Page 7 |
Page 8 |
Page 9 |
Page 10 |
Page 11 |
Page 12 |
Page 13 |
Page 14 |
Page 15 |
Page 16 |
Page 17 |
Page 18 |
Page 19 |
Page 20 |
Page 21 |
Page 22 |
Page 23 |
Page 24 |
Page 25 |
Page 26 |
Page 27 |
Page 28 |
Page 29 |
Page 30