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SALA INFORMATIVA • VENEZUELA


LOS NÚMEROS Las encuestas obligan a separar dos grupos de re- tadores. Los presidenciables: Capriles, Pérez, López y los no presidenciables: Machado, Arria y Medina. Por lejos, el Gobernador del Estado Miranda puntea en todas las encuestas más reconocidas. Incluso en alguna tiene una diferencia del doble con respec- to a su más cercano seguidor. Hablar de Capriles Radonsky como presidenciable no es el resultado, simplemente, de una conclusión gracias a las en- cuestas, sino a la trayectoria política y a los logros que la mayoría de los venezolanos le reconoce, in- cluso dentro del sector chavista. Un elemento que le juega en con- tra, según algunos opositores, es su corta edad (40). La educación, a pesar de no ser el prinicipal problema que los venezolanos reconocen como urgente, es su bandera. Capriles alega que la única fórmula para erradicar la delincuencia es la educación. Hasta el momento, la estrategia le ha resultado exitosa. Por su parte, Pablo Pérez es


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uno de los politicos con más peso en Venezuela. La razón, más que por su trayectoria, es su gestión como Gobernador del Estado Zu- lia. En general, cuenta con una simpatía indiscutible y ha con- siderado dentro de la imagen de su campaña, pocos lo han hecho, su familia como complemento de lo que es. Por su parte, Leopoldo López, a pesar que es poco proba- ble que gane las primarias, se ha ganado un espacio político impor- tante y el respeto de la opinion pública en general. Muchos con- sideran que López será Presidente de Venezuela, pero no por ahora. Su momento no ha llegado y esta candidatura es parte de la construcción de algo mayor para el futuro. Hablar de los no presidenciables no significa res-


Diego Arria y Pablo Medina parecieran seguir


MIENTRAS TANTO, LA PUESTA EN


su candidatura con el único propósito de mantener en la escena política algunos temas concretos. El rol de ambos candidatos está enmarcado simple- mente en la no desaparición y en el recordatorio de que ellos siguen existiendo al momento de nom- bramientos y equipos de trabajo ante un eventual cambio de gobierno. Un posible enjuiciamiento de Chávez en tribunales internaciones tienen nombre y apellido: Diego Arria. Un factor clave para el apo- yo del movimiento sindical en el futuro pareciera tener representante: Pablo Me- dina. Ambos saben cuál es su rol e intentarán recordárselo al can- didato unitario una vez que ten- ga que designar algunos puestos.


ESCENA ESTÁ


PREPARADA PARA QUE SUS ACTORES COMIENCEN SU PERFORMANCE. EL PÚBLICO


REENCARNADO


EN LOS VOTANTES SERÁ, COMO SIEMPRE, EL


GRAN JUEZ DE ESTA NUEVA CONTIENDA ELECTORAL.


tarle méritos al resto de las campañas. En el caso de Maria Corina Machado, juegan varios factores que le restan fuerza a su candidatura. Por ejemplo, ha estado y sigue estando vinculada a los sectores más adinerados de la sociedad venezolana. A pesar de los recorridos por las barriadas populares, su forma de hablar y la imagen que ha proyectado no le han permitido trasmitir completamente sencillez y cer- canía con los más pobres. Su gestión como diputada nacional podría resaltar la polarización política en la cual la sociedad venezolana se encuentra inmer- sa. Por ahora, Machado no pareciera ser la mejor carta de la oposición para las elecciones de octubre.


Febrero 2012 LUCES,CÁMARA, ACCIÓN


Hoy, la realidad dice que las elec- ciones las ganará quien logre “enamorar” a los “infieles”, es decir, a los independendientes. El 12 de febrero, día de la Juven- tud en Venezuela, la oposición le dará a un solo nombre, a una sola idea la bandera para ser su repre- sentante el 07 de octubre ante el Presidente Chávez. El disfraz im- puesto por los comandos de cam- paña a las paredes, los postes de luz, las esquinas y las vallas de las calles venezolanas, dirigen la atención de la opinion públi- ca a los comicios electorales. Sea quien sea su representante, la oposición atraviesa, probable- mente como nunca en su historia reciente, el mejor momento elec- toral de unidad para enfrentar al teniente coronel de Sabaneta. Por otro lado, el oficialismo


ha reorganizado las bases del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). El líder de la revolu- ción ha designado nuevos equipos de trabajo que se están desplegando por todo el territorio nacio- nal. La gran incógnita será el papel que asumirá co- municacionalmente el Comandante en Jefe. ¿Será el teléfono celular la gran arma de la campaña? o por el contrario, ¿será la campaña cara a cara, pue- blo a pueblo, acostumbrada por el chavismo, la que determine la agenda del día a día? Eso dependerá de cómo reaccione el mismo Chávez a todos sus tratamientos. Mientras tanto, la puesta en escena está preparada para que sus actores comiencen su performance. El público reencarnado en los votan- tes será, como siempre, el gran juez de esta nueva contienda electoral. Que comience la función.


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