Coaching de novela Outplacement A partir de aquí, dragones por Jorge Salinas Capítulo III
- - -
Pásamelo tía.
Si mi padre me pilla aquí me mata. Pero si está de viaje cómo te va a
pillar. -
Tú no sabes de lo que se entera.
Parece que tiene antenas en todas par- tes. Toma no vayas a quemar las sába- nas.
Sandro agarra el porro con las puntas de los dedos índice y pulgar de su mano izquierda y le da una profunda calada, hasta casi quemarse los labios, rete- niendo un buen rato el humo en sus pul- mones. Después lo exhala lentamente. -
Esto es vida………….. Solo me
amargo cuando pienso en lo poco que queda para empezar el instituto. Sonia se arrima a él posándole la mano abierta en su pecho al tiempo que mira maliciosamente a su entrepierna y con una sonrisa pícara le dice -
¿Quieres que te lo haga olvidar?
Sandro tiene solo 17 años pero los ha vivido muy intensamente. Aunque no es buen estudiante se va apañando para ir pasando de curso y así evitar enfren- tamientos con su padre. “Quién me iba a decir a mí que al final
22
Sonia mete la cabeza debajo de la sá- bana y busca con su boca la pistola de su chico. Cuando la encuentra ya tiene la bandera a media asta. Había tenido su primera experiencia sexual hacía tan solo unos meses pero ya creía haber probado de todo. ¿Cómo había tardado tanto en descubrir el sexo? Sus ami- gas le llevaban un año de ventaja y no daba crédito a lo que le contaban de sus aventuras. El tuto se había convertido en un putiferio y si no te espabilabas te etiquetaban del grupo de los capillitas.
me llevaría a este pivón al catre, cuan- do tenía a todos mis coleguitas del tuto locos por su culo. Pero si hasta el año pasado parecía una mosquita muerta. La llamábamos “la bobita” y en un ve- rano se le han repartido las carnes en su sitio y mira con descaro a todo lo que se pone a tiro. Cuando la vimos el primer día de clase del curso pasado nos creí- mos que era nueva. No muy alta, more- na, tetas pequeñas pero bien puestas y con unos ojos verdes bien grandes”. -Házmelo olvidar hasta que no me acuerde ni de cómo me llamo.
Page 1 |
Page 2 |
Page 3 |
Page 4 |
Page 5 |
Page 6 |
Page 7 |
Page 8 |
Page 9 |
Page 10 |
Page 11 |
Page 12 |
Page 13 |
Page 14 |
Page 15 |
Page 16 |
Page 17 |
Page 18 |
Page 19 |
Page 20 |
Page 21 |
Page 22 |
Page 23 |
Page 24 |
Page 25 |
Page 26 |
Page 27 |
Page 28