propias. Conseguir tus objetivos (outputs) debe-
ría ser lo que importa para asegurar tu éxito personal y empresarial y no las horas emplea- das o que tu jefe te vea sentado frente a tu ordenador (inputs).
Algo en apariencia tan simple como es-
tablecer objetivos es infrecuente en muchas empresas y, desde luego, en determinadas áreas funcionales y categorías profesionales. Mientras es frecuente que los comerciales dis- pongan de objetivos, no lo es que un adminis- trativo, por ejemplo, disfrute de ellos y no se me ocurre ninguna razón para privarle de este derecho.
¿Causas de presentismo?
La lista de razones es muy larga, así que me enfocaré sólo en dos: 1.-
(A.D.A. creciente) 2.-
Abusiva Demanda de tu Atención Miedo a perder el puesto de trabajo
1) A.D.A. creciente Cuando observas tus hábitos laborales
y los comparas con los de hace tan sólo diez
o veinte años te das cuenta que has incremen- tado notablemente tu conexión social a través de medios tecnológicos. Y si observas a tus hi- jos te darás cuenta que el incremento de esa conexión continúa aumentando (¿se les habrá quedado pegada la blackberry en los dedos? ¿realmente se puede estudiar con la radio, el televisor, el ordenador y la blackberry enchufa- dos simultáneamente?)
Observa que cuando manejas tu orde-
nador mantienes abiertas varias ventanas para diferentes asuntos y que saltas continuamen- te de unas a otras, mientras toleras, aceptas y respondes llamadas al móvil, SMS, tweets, interrupciones de tus jefes y compañeros (¿tie- nes un minuto?) y un largo etc.
Los hábitos que creas por razón de esa
conexión social instantánea y constante fago- citan tu atención y energía (que otros llaman tiempo) a tu trabajo, lo que disminuye tu pro- ductividad.
Como, en alguna medida, eres cons-
ciente de lo anterior decides dedicar más horas (tiempo), para completar algunas de esas ta- reas, sabiendo además que ese alargamiento de jornada satisfará a tu jefe.
El cuadro, por tanto, es el siguiente:
personas saludables desperdiciando enormes cantidades de atención y energía (otros lo lla- man tiempo) en el trabajo, como si se tratara de personas enfermas (según la definición del Dr. Cooper).
2) Miedo a perder el puesto de trabajo La investigación prueba que en momen-
tos, como el presente, de recesión económica y reducción de plantillas en muchas empresas, disminuye el absentismo y aumenta el presen- 13
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