Toyota, con techo de lona y sin ven- tanas,
pájaros
Acomodados en el remolque del buscábamos
azules
Visita a la escuela Y
entre las ramas de los árboles, ani- mados por el avistamiento recien- te de una carraca. La pista se abría paso entre campos resecos poblados de baobabs, palmeras y acacias. A lo largo del camino atravesamos algún pequeño poblado de chozas de barro, caña y paja. Eran pueblos pequeños
Llegamos a la escuela con un cargamento de material escolar que nuestro guía ad- quirió en tiendas de Mbour con aportaciones del grupo.
13
para familias grandes. Allí convivían abuelas, madres, tías, hijos, herma- nos, medio hermanos, primos, nietos, biznietos… Pocos hombres. Siempre un jefe rodeado de muchas mujeres y niños. Los niños saludaban a los coches ondeando sus manitas y gri- tando “toubab”, “toubab”, que quiere decir blanco en wolof, la lengua que se habla en Senegal. Sus miradas inocentes y el vaivén de sus manos
Page 1 |
Page 2 |
Page 3 |
Page 4 |
Page 5 |
Page 6 |
Page 7 |
Page 8 |
Page 9 |
Page 10 |
Page 11 |
Page 12 |
Page 13 |
Page 14 |
Page 15 |
Page 16 |
Page 17 |
Page 18 |
Page 19 |
Page 20 |
Page 21 |
Page 22 |
Page 23 |
Page 24 |
Page 25 |
Page 26 |
Page 27 |
Page 28 |
Page 29 |
Page 30 |
Page 31 |
Page 32 |
Page 33 |
Page 34 |
Page 35 |
Page 36 |
Page 37 |
Page 38 |
Page 39