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ENTREVISTA CON LA AUTORA HILARY BETTIS


Ted Sod, nuestro dramaturgo de Educación, habla con Hilary Bettis sobre su trabajo en 72 Miles to Go... (A 72 millas...)


Ted Sod: ¿Dónde creciste y estudiaste? ¿Cuándo te diste cuenta de que querías escribir para el escenario y la pantalla? Hilary Bettis: Mi familia se mudó muchas veces durante mi infancia: Carolina del Sur, Carolina del Norte, Georgia y Colorado. Luego nos mudamos a una zona rural de Minnesota a la mitad de mi primer año en la preparatoria. Fui a una escuela pública pequeña, y nuestro plan de estudios giraba alrededor de la biblia, la abstinencia y la agricultura. Crecí entre caballos y gallinas, y me encantaba aprender sobre agricultura, pero la religión cada vez se hacía más difícil creer. A los 16, decidí que no quería estudiar más, y no tenía el más mínimo interés en ir a la universidad. Así que me mudé a Los Ángeles una semana después de mi graduación. Estuve dando vueltas de aquí para allá durante un tiempo, me metí en algunos problemas, pero L.A. también me abrió la puerta al mundo. Aprendí cómo las circunstancias definen nuestras decisiones, no nuestra dignidad. Comencé a preguntarme por qué las películas y la televisión nunca reflejaban las historias de la gente que me encontraba a diario. ¡Un día, me ofrecí como voluntaria en un teatro de North Hollywood para trabajar a cambio de comida! Estaban haciendo la producción de Muerte de un viajante.


Era la primera vez que veía teatro. ¡Y me deslumbró! Empecé a leer obras vorazmente. Y entonces me di cuenta de que la única forma de ver las historias de ese mundo que yo conocía era escribiéndolas. Así que aprendí a escribir por mi cuenta. Analizaba una obra, línea por línea, palabra por palabra, intentaba comprender lo que sucedía, y luego intentaba recrear mis propios personajes e historia basándome en esa estructura.


En el año 2013, conseguí una beca para Juilliard. Esa fue mi primera y única experiencia académica. La escuela acepta solo cuatro o cinco escritores por año, y la mayoría ya tiene sus diplomas universitarios y maestrías en bellas artes. Así que tuve que buscar la manera de no quedarme atrás. Y al estar en la compania de escritores brillantes, talentosos, prolíficos y disciplinados bajo la tutela de Marsha Norman y Chris Durang pude comprender lo que significa ser una escritora seria.


TS: ¿Qué te inspiró a escribir 72 Miles to Go...? ¿De qué dirías que se trata la obra? HB: ¡Vaya, tantas cosas! Mi propia historia familiar, por ejemplo. Mi madre creció en Tucson, Arizona, y siempre cuenta lo maravilloso y mágico que era Tucson. Todos los personajes de la obra representan de algún modo a mi familia. Mi padre es pastor de la Iglesia Metodista, mis abuelos y mis hermanos se enlistaron en el ejército, mi madre es enfermera. Mi abuelo creció en Texas y fue victima de racismo. Él creía que la única manera de sobrevivir era asimilarse a la vida Americana lo mas posible, por lo que aprendió a hablar inglés sin acento, se rehusó a enseñarle español a sus hijos y negó cualquier cosa relacionada con la cultura mexicana. Siento que estoy en una búsqueda permanente para comprender quiénes somos y qué significa para mí esa identidad mexicana-estadounidense.


72 Miles to Go... en realidad es una historia de amor. Es sobre la lealtad inquebrantable entre Anita y Billy, sobre su profunda conexión e intimidad a pesar de no tener más que un teléfono para salvar la


6 ROUNDABOUT THEATRE COMPANY Hilary Bettis


distancia. Es sobre los sacrificios que una familia hace por amor, sin importar lo que le cueste personalmente a cada uno: sus sueños, su educación, su seguridad.


TS: ¿Cómo creaste esta obra? ¿Puedes revelar algo de ese proceso? HB: Michael Legg y Rachel Lerner-Ley me invitaron como artista especial a WildWind Lab en la Universidad Texas Tech, para trabajar en el desarrollo de una de mis obras con los estudiantes. Me pareció una excelente oportunidad para encarar una obra nueva. Terminé escribiendo las primeras 50 páginas en una semana. Pasé el resto del verano yendo de la residencia al taller y del taller a ensayos para otros proyectos, todo mientras intentaba terminar el guion. En esa época también estaba escribiendo para The Americans, y a través de esa serie aprendí muchísimo acerca de la escritura de dramas familiares. Joel Fields, el productor ejecutivo, y Joe Weisberg, coproductor y creador, siempre nos alentaron a escribir la versión más honesta e íntima de cada secuencia de la serie. Y eso fue lo que hice también en 72 Miles. Después de terminar el primer boceto, hice unas primeras lecturas en Roundabout. Jill Rafson, la directora artistica asociada de Roundabout, siempre fue una gran aliada a esta obra. Hice otras lecturas con la compañía teatral New Neighborhood, el festival PlayFest de Orlando Shakes y el festival Cruzando Fronteras de Two River Theater. La obra además fue finalista del Premio Susan Smith Blackburn. El Alley Theater de Houston hizo una producción simplificada, dirigida por el brillante José Zayas para el festival All New, y resultó ser una de las mejores experiencias de toda mi carrera.


La mayor parte del público en el Alley conectó con la obra a un nivel muy personal. Organizamos una función para más de cien estudiantes


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