acuariofilia
del agua. De hecho, los corales pueden cultivarse en acuarios grandes o peque- ños, siempre que sus cuidadores tengan la precaución de aportar la luz y los ele- mentos convenientes del agua. Por ejem- plo, ante la presencia de amoniaco o ni- tritos los corales son muy sensibles, así que hay que tener mucho cuidado con los niveles de ellos que tiene el agua. Así, incorporar al acuario un skimmer de proteínas es indispensable en el caso de los corales duros; no lo es tanto para los corales blandos, aunque tener un acce- sorio de este tipo puede resultarles muy beneficioso, y se puede aconsejar al afi- cionado acuariófilo que adquiera uno.
Roca viva como apoyo Para favorecer la filtración del agua,
también puede recurrirse a colocar roca viva en el acuario, con todas las precau- ciones que habitualmente hay que ob- servar, como no meter una gran canti- dad de golpe en el acuario, y controlar que los organismos que se encuentran en ella no mueren. La roca viva es un gran filtro biológico que servirá de apo- yo al coral, y no sólo figuradamente, sino también materialmente: si se colo- ca el coral encima de ella, le llegará la luz más fácilmente, y con el tiempo se convertirá en una buena base para el desarrollo coralino.
A los corales se les podría emparentar con otras especies acuáticas como pueden ser las medusas o las anémonas.
El agua
El agua de un acuario que con- tenga coral requiere una serie de características determinadas. Según los consejos que ofrece la Ornamental Aquatic Trade Asso- ciation, una entidad británica que engloba a empresas de la indus- tria de la acuariofilia, y que perió- dicamente publica información útil sobre diversos aspectos de este sector, las principales carac- terísticas del agua para los corales son las siguientes:
• Temperatura: de 23 a 26 °C
• Amoníaco: 0 mg/l (puede tole- rarse 0,01 mg/l en periodos cor- tos de tiempo)
• Nitrito: 0 mg/l (puede tolerarse 0,125 mg/l en periodos cortos de tiempo)
• pH: de 8,1 a 8,4 • SG: 1.020-1.025 a 24-29 ºC • KH: 8-9 °DH • Fosfato: indetectable • Magnesio: 1.300-1.500 ppm
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Periodicidad en los cambios Para garantizar la salud de los cora-
les que se mantienen en un acuario, es preciso mantener una periodicidad en el cambio de agua, que debería ser de un 25 a un 30% cada dos semanas, para evitar que proliferen los nitritos que pueden afectar a su correcto desarrollo. Como complemento a estas labores de limpieza también resultan muy útiles dis- positivos de sifón, que ayuden a remo- ver los desperdicios que pueden haberse ido depositando en el fondo del acuario. Igualmente, para el tratamiento del agua que vaya a utilizarse para renovar la del acuario el mercado ofrece varias alterna- tivas, desde los acondicionadores quími-
cos a los dispositivos de ósmosis inversa que eliminan los componentes nocivos que puedan estar disueltos.
Análisis químicos Las herramientas químicas de análisis
de agua también resultarán muy útiles a quienes se animen a mantener corales. Mediante estos dispositivos de control pueden realizarse controles periódicos tanto de amoniaco como de nitritos, sin olvidar el calcio que necesitan los cora- les duros para construir sus estructuras. Evidentemente, tratándose de especies de acuariofilia marina, también hay que tener muy controlada la salinidad del agua.
Para garantizar la salud de los corales es preciso mantener una periodicidad en el cambio de agua.
Dan Exton/
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