This page contains a Flash digital edition of a book.
en portada


Es importante no manipular ni intentar capturar (por ejemplo, para la venta) a hembras que estén poniendo huevos.


Estasis de buche con o sin regurgitación Enlentecimiento o parada total en el


movimiento del buche que provoca que la papilla no baje a estómago. Es siempre secundario a otros problemas: papilla de mala calidad, volúmenes grandes de pa- pilla, infecciones bacterianas, fúngicas o víricas, inexperiencia en el manejo de la cría a mano, quemaduras, papilla fría, estres, deshidratación, ambientes con temperaturas inadecuadas, etc. En la tienda de animales no se debe-


rían tener aves sin, como mínimo, los ca- ñones de las plumas naciendo, y siempre que se puedan tener en condiciones de temperaturas constantes como nacedoras, incubadoras de reptiles, etc. (29,4-33,3 ºC en fase de cañones naciendo, 24-26 ºC


“Dedo inflamado” (constricted toe) Es una lesión de causa a veces no com-


pletamente conocida y en la que la últi- ma falange de los dedos I y/o IV aparece inflamada y con una constricción anular en su base; a veces es posible encontrar algún cuerpo extraño (hilo, pelo) alre- dedor del dedo pero muchas veces no hay nada y por causas desconocidas se inflama el dedo. Es común en pollos de eclectus y yakos. Si no se soluciona con celeridad (anestesia, debridamiento qui- rúrgico, desinfección, antibióticos...) pue- de necrosarse la parte distal a la cons- tricción. En la tienda de animales es muy importante conservar los sustratos donde se mantienen los loros jóvenes en buenas condiciones higiénicas, con humedad adecuada y renovando el material (trozos de periódico es lo más adecuado) varias veces al día.


Malformaciones musculoesqueléticas Desviaciones laterales de las patas


Cualquier loro que se venda a un particular ha de estar comiendo semillas o pienso completamente, nunca hay que vender loros sin acabar el destete.


das de animales y un ejemplo de muy mala práctica comercial. Con el falso ar- gumento de que “será mejor animal de compañía”, el inexperto, incauto e igno- rante propietario compra el agapornis/ ninfa con su correspondiente bote de papilla y la jeringuilla para tener que ir días después al veterinario porque el ave no come, “vomita” y tiene el buche lleno de papilla. Algunas de estos problemas son:


Quemaduras de buche Por calentar la papilla en exceso (no


debería pasar de 40 ºC) o al calentar en el microondas, donde es fácil que se formen focos de calor que quemen la fina pared del buche.


Heridas en el buche Al alimentar con sonda metálica por


personal sin experiencia o por movi- mientos fuertes con la cabeza (ej. gua- camayos).


casi finalizando el emplume). Una vez emplumadas se pueden tener a tempera- tura ambiente normal (22-25 ºC). También es importante mantenerlas en un ambien- te con una humedad mínima del 55-60%. Y nunca insistiremos lo suficiente en la importancia del uso de papillas de gama alta, de uso y experiencia contrastada, y evitar las marcas de imitación y baratas. El tratamiento del problema consiste


en averiguar la causa primaria de los sín- tomas. En aves muy jóvenes y muy pe- queñas el pronóstico es malo. Los loros se deben hospitalizar y dar tratamiento sintomático para corregir la deshidrata- ción y la malnutrición. En casos graves se pueden hacer vendajes compresivos en el buche, o cirugía. En casos muy leves y si no se quiere o puede acudir al vete- rinario encargado del núcleo zoológico, se pueden hacer lavados del buche intro- duciendo una pequeña cantidad de agua y realizando un suave masaje; de esta manera se intenta ablandar el contenido.


(splay leg), valgus, luxaciones de rodi- lla... son lesiones que pueden verse en ciertas ocasiones. En casos muy leves o en aves muy jóvenes se pueden corregir colocando al ave unos días en un cubo muy estrecho y alto para de esta forma corregir la malposición. Si no funciona este método hay que hacer corrección quirúrgica.


Malformaciones del pico Hay varios tipos de malformaciones,


algunas de ellas de origen congénito y otras causadas por malas técnicas de alimentación a mano. Es por ello im- portante que la persona encargada de alimentar a mano al loro tenga experien- cia, sobre todo al manejar aves de cierto valor económico. Las deformaciones de pico más comunes son el “pico en tije- ra” (desviación lateral del pico maxilar) y el prognatismo. Las correcciones de es- tos problemas son de tipo quirúrgico y por tanto costosas, aunque si se hace en las primeras semanas de vida, cuando el pico es aún blando, se puede corregir manualmente con fisioterapia y limados correctivos.


Enfermedades infecciosas Aunque hay un gran número de agen-


tes infecciosos que pueden afectar de manera sistémica a los pollos de loros en una tienda de animales, es recomenda- ble que el comercio adquiera los anima- les del criadero con un certificado vete- rinario de salud en el que se especifique el número de anilla del ave y las enfer- medades frente a las que se ha testado. Aunque no hay ninguna obligación de testar enfermedades concretas, es muy aconsejable que los animales adquiridos sean negativos a Chlamydophila psittaci (anticuerpos), polyomavirus y circovirus. El bornavirus (enfermedad de dilatación del proventrículo) afecta con cierta fre- cuencia a loros jóvenes en criaderos y comercios con malos protocolos de cua- rentenas. El diagnóstico es costoso y se hace necesario hacer muchas pruebas para confirmarlo.


Infertilidad Es causa común de consulta del criador


casual particular a la tienda de animales; por ejemplo, particulares con una o pocas parejas de canarios, periquitos, diamantes, ninfas, etc. Los criadores “profesionales” o “aficionados serios” tienen sus propios canales de consulta, tales como asociacio- nes, foros de Internet, webs, etc. Es importante señalar que no hay nin-


guna infertilidad que se solucione con medicamentos “antiestrés” y “multivita- mínicos” en el agua de bebida sin haber realizado previamente un diagnóstico se- rio de los motivos de por qué las aves no están criando. Generalizando mucho se puede decir que los bajos índices repro- ductores pueden ser debidos a problemas en el propio aparato reproductor de la hembra o el macho (inmadurez fisioló- gica, salpingitis, orquitis, huevos ectópi- cos...), problemas hormonales, ponedoras crónicas, enfermedades infecciosas sisté- micas, dietas deficientes, aves que no han podido o han sabido crear un buen terri- torio para la cría, parejas incompatibles, nidos inadecuados, factores ambientales creadores de estrés, problemas de com- portamiento... Son múltiples causas, por lo que cada caso se ha de evaluar individual- mente.


Es recomendable que el comercio adquiera los animales del criadero con un certificado veterinario de salud.


33


Estudio de bario para diagnóstico de PDD (enfermedad dilatación proventrículo) en una cacatúa.


Quemadura de buche en un yako (Psittacus erithacus e.). 161


Page 1  |  Page 2  |  Page 3  |  Page 4  |  Page 5  |  Page 6  |  Page 7  |  Page 8  |  Page 9  |  Page 10  |  Page 11  |  Page 12  |  Page 13  |  Page 14  |  Page 15  |  Page 16  |  Page 17  |  Page 18  |  Page 19  |  Page 20  |  Page 21  |  Page 22  |  Page 23  |  Page 24  |  Page 25  |  Page 26  |  Page 27  |  Page 28  |  Page 29  |  Page 30  |  Page 31  |  Page 32  |  Page 33  |  Page 34  |  Page 35  |  Page 36  |  Page 37  |  Page 38  |  Page 39  |  Page 40  |  Page 41  |  Page 42  |  Page 43  |  Page 44