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en portada


la alimentación del gato


Alimentando a nuestro gato


La nutrición es un elemento fundamental para una buena salud, un pelaje brillante, ojos llenos


de vida y toda la energía necesaria para desarrollar la actividad diaria durante muchos años.


ROSA ROLDÁN TÉCNICO EN COMPORTAMIENTO CANINO Y FELINO. EDUCADORA CANINA PERRYGATOS WWW.PERRYGATOS.ES


Imágenes Especies


Para conseguir que el gato disfrute de una


buena salud, un pelaje brillante, ojos llenos de vida y toda la energía necesaria para de- sarrollar su actividad diaria durante muchos años, es preciso alimentarlo y cuidarlo ade- cuadamente a lo largo de toda la vida.


Peculiaridades de la dieta del gato Uno de los errores más frecuentes que


se cometen es tratar al gato como si fue- ra un perro pequeño. El gato posee una serie de particularidades anatómicas, fisio- lógicas, metabólicas y de comportamien- to que lo hacen diferente del perro. El gato conserva el patrón de alimentación


berían sobrepasar el 25% de la dieta total. La carne y el pescado carecen de hidratos de carbono y son pobres en calcio y vi- taminas A y D. El hígado como alimento único puede llegar a provocar hipervita- minosis A, cuyos síntomas son vómitos, pérdida de apetito, problemas de piel, alo- pecias, etc. En la naturaleza, las pequeñas presas contienen en sus estómagos otro tipo de nutrientes que también son nece- sarios para el bienestar del gato.


Particularidades de la anatomía del gato Estudiando la anatomía del gato, com- probamos que existen una serie de ca-


Diversas investigaciones han demostrado que el contacto estrecho del niño con su mascota puede reducir sus niveles de estrés y ayudar a prevenir la depresión.


de su ancestro, el gato montés africano (Felix libyca), un depredador solitario, carnívoro estricto. De él conserva la cos- tumbre de consumir presas de tamaño re- ducido y de alimentarse hasta unas 15-20 veces por día (sobre todo al anochecer). Aunque el gato sea carnívoro, no solo


se puede alimentar de carne, pescado o hígado. Estos ingredientes únicos no de-


racterísticas que ponen de manifiesto su naturaleza estrictamente carnívora. La mandíbula del gato está diseñada para cortar y desgarrar los tejidos animales, y las muelas carniceras están especializadas en esta tarea. La saliva del gato no contiene amilasa,


responsable de iniciar la digestión de los almidones de los alimentos. En una ali-


Neofobia alimentaria


Las preferencias por determinados sabores y texturas apa- recen en el periodo de socialización: los alimentos con los que el gato se ha familiarizado de pequeño serán mejor aceptados, mientras que los completamente nuevos po- drían ser rehusados.


Algunos gatos se sienten atraídos de forma irremediable ante cualquier alimento nuevo. Esta conducta se llama neofilia y, si acostumbramos al gato a cambiar constante- mente de pienso, comerá más que de costumbre ante la novedad y puede llegar a sufrir de obesidad.


En cambio, en gatos que solo han comido un tipo deter- minado de comida encontramos casos que rechazan de plano cualquier otro tipo de pienso (aunque sea de la mis- ma marca). En estos casos, hablamos de neofobia alimen-


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taria. Estos gatos son generalmente muy selectivos a la hora de aceptar un alimento nuevo debido a su sensibilidad marcada hacia las caracte- rísticas organolépticas de la comida. Esta situación puede verse incrementada en determinadas situaciones, como por ejemplo en un cuadro de es- trés. También debe tenerse en cuenta cuando hospitaliza- mos a un gato: una cirugía y el eventual estado de dolor asocia- do, junto con el ambiente desconocido y nuevo, pueden aumentar el riesgo de rechazo de alimento y predisponer a la anorexia, un problema grave, sobre todo en gatos que presenten sobrepeso.


mentación estrictamente carnívora, este componente es innecesario. El sentido del olfato está íntimamente


relacionado con el sentido del gusto. Las papilas gustativas de la lengua responden a los sabores y esta información se trans- mite vía nerviosa al lóbulo olfatorio del cerebro. Recordemos que el órgano vo- meronasal o de Jacobson permite “pala- dear” partículas gaseosas perceptibles por el olfato y no por el gusto. El gato tiene un gusto casi exclusivo


por los alimentos con altos contenidos en proteína y grasa, de olores penetrantes y con una combinación de texturas blandas y crujientes. Debido al comportamiento alimentario


del gato, que ingiere pequeñas cantidades muchas veces al día, el estómago es pe- queño y el corto recorrido de sus intes- tinos limita la capacidad de fermentar y utilizar los almidones poco digestibles y la fibra, ya que no la necesitan en la misma cantidad que otros mamíferos.


Metabolismo del gato Unos 60 elementos diferentes entran en


juego para mantener sano a nuestro gato. Cada uno de esos nutrientes desempeña un papel y, aunque algunos son más im- portantes que otros, todos son necesarios para el buen funcionamiento. Para garantizar su correcta salud, nues-


tro gato necesita una relación correcta de los minerales calcio y fósforo y niveles controlados de magnesio y potasio.


El organismo del gato tiene ciertos siste-


mas enzimáticos que son esenciales para obtener la energía, principalmente de las proteínas y también de las grasas. El ácido araquidónico debe estar pre-


sente en la dieta de nuestro gato, ya que no puede sintetizarlo a partir del ácido linoleico que se encuentra en los vegeta- les. El ácido araquidónico se encuentra en grandes cantidades en los tejidos animales. La taurina es un aminoácido esencial


para el gato, puesto que no puede sinteti- zarlo a partir de la cistina (como ocurre en el perro). Cuando el gato tiene una dieta deficitaria en taurina, sufre procesos de- generativos de la retina que le producen ceguera y problemas cardiacos. La taurina se encuentra fundamentalmente en los te- jidos animales. Los gatos son muy sensibles a la caren-


cia de tres vitaminas que se encuentran en los tejidos animales, y que han de ob- tener de forma activa a través de la inges- tión de alimentos. Estas vitaminas son la niacina, la vitamina A y la piridoxina o vitamina B6, esencial para el metabolismo de las proteínas. Los hidratos de carbono (almidón de


cereales) no deben sobrepasar el 35-40% de la dieta porque producirían alteracio- nes intestinales debido a la poca activi- dad de las enzimas que degradan estas sustancias.


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