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con precisión qué forma de mentoring queremos implantar, tendremos altas posibilidades de perdernos en nuestra singladura.


Y esto es así porque en el mentoring, más que en cualquier otro proce- so, necesitamos involu- crar de forma plena a la organización como sistema global en el que se inserta. En su natu- raleza se encuentra la necesidad de estar apro- piadamente vinculado a los valores, cultura y políticas imperantes si queremos dotarlo de la relevancia y utilidad que realmente tiene.


Trazando el Mapa


¿Qué elementos mínimos deberíamos de conside- rar?


1) Uno de los primeros puntos que es funda- mental comprobar es a qué objetivo/s y/o nece- sidades estratégicas va a dar respuesta el pro- grama. En nuestra expe- riencia desde Atesora, no dedicar tiempo sufi- ciente a este punto y no involucrar lo suficiente a los stakeholders afecta- dos puede desembocar en iniciativas carentes de alineación y apoyo


por la Dirección de tu compañía, con el con- siguiente fracaso de la iniciativa. Esta reflexión, desde la involucración de toda la cúpula de Dirección, es clave, por- que de ella se derivará la estrategia necesaria de implantación o, en su caso, la consideración de la conveniencia de la realización o no del pro- grama de mentoring. A menudo es altamente recomendable la reali- zación de uno o varios encuentros con los dife- rentes grupos de interés, facilitados por un Admi- nistrador de Programa debidamente preparado (o en su caso un consul- tor externo), que ayude a orientar y organizar las reflexiones y a recabar la información estratégica clave. El producto de estos encuentros será un Plan de Mentoring, que te servirá como carta de navegación durante todo tu viaje.


2) Otro elemento de uti- lidad que es importante incluir en nuestro “mapa de ruta” son los hitos necesarios que vamos a utilizar como indicadores para no perdernos, esto es, básicamente, cómo vamos a medir el proce- so. Al igual que en una carta de navegación es


muy conveniente esta- blecer diferentes puntos de referencia que nos marquen nuestra tra- vesía, en cualquier pro- grama de mentoring es interesante detallar este punto para evitar llegar a “terreno” no deseado. Cuestiones como qué criterios vamos a utilizar como evidencias de éxi- to, tanto en términos de resultados de negocio como de transferencia de conocimientos, de- sarrollo de habilidades, transmisión de mejores prácticas, etc., serán las que nos marquen nues- tro sendero y nos permi- tan ajustar los contenidos de los diferentes progra- mas a los resultados per- seguidos. Es importante que este elemento forme parte de tu Plan de Men- toring, al que podrás re- mitirte durante las diver- sas fases del programa para verificar si estás en tu ruta o necesitas dar un buen golpe de timón para corregir tu rumbo.


3) Determinar los Grupos de interés afectados y comunicar adecuada- mente los objetivos y necesidades a los que da respuesta el progra- ma. En cualquier embar- cación cada tripulante tiene bien definido cuál va a ser su rol y qué


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