This page contains a Flash digital edition of a book.
M A R C O A U R E L I O C A R B A L L O

CRÓNICAS NON SANCTAS

Viñetas de primavera

Antonio Tabucchi Editorial Anagrama España

176 páginas

EL TIEMPO ENVEJECE DE PRISA

Tabucchi presenta en su más reciente libro a unos personajes empeñados en confrontarse con el tiempo, en una serie de nueve relatos que cautivan y atrapan la imaginación del lector. Las historias se desarrollan en países

E

de la Europa oriental, a la que el autor califica como una Europa que estuvo en el congelador hasta la caída del muro de Berlín, que cuando se reincorporó, volvió con otro calendario, con un tiem- po distinto.

legido como el mejor libro de relatos publicado en Francia el año pasado,

Arturo Pérez-Reverte Ediciones Alfaguara México

715 páginas

mi vieja dice quedaste muy despegado. Ella va en el asiento del copiloto leyendo el diario. Vuelvo a encender el carro. El vieneviene está recargado en un poste sacándose por los orificios de la nariz el exceso de ideas, diría Esteban Arce. El vieneviene no ha dicho nada. Es de mente y de fosas nasales abiertas, pien- so. El cliente es primero. Etcétera. Salgo del espacio y reculo sin tanta destreza, aunque sí con energía. Se me están ca- lentando los motores fríos de la neuro- sis agazapada. Veo a mi vieja de reojo. Ella está guardando el periódico. Apago todo cuanto es posible, menos la neuro- sis. Salgo desdoblándome, crujiendo. He quedado a un centímetro del bordillo de la banqueta, observo. Entonces el viene- viene, de un capirotazo, lanza al suelo la última idea extraída. Joven, dice sin el menor respeto a mi cabeza tan blanca como si mi neurosis hubiera hecho vol- ver, del revés, la mitad de un coco. Está

mal estacionado, jovenazo. Échese tan- tito “paelante”. Atrás hay un “garash”. Pero sí ahí entran o salen, digo abatido

por la neurosis depresiva. “Pos ái usté”... Su tono es como el que debe utilizar para el remate de sus ninguneos a sus hijos. Muévelo, ordena mi vieja. Anda. No te hagas mala sangre. Gelatinas.- Al centro del restau-

V

EL ASEDIO

España y América luchaban, una por li- berarse y otra por su supremacía, relata la historia de varios personajes conde- nados por la historia y convertidos en piezas de ajedrez movidas por la mano de un asesino oculto, en una ciudad que nunca volverá a ser la misma y que ejemplifica lo que España pudo ser y no fue.

L

a obra ambientada en la ciudad de Cádiz en el año de 1811, cuando

rante atruena de pronto el tamborileo estridente. Un niño imita la actitud de su padre y golpea con los tenedores la cubierta de su plato. Por fortuna el tenedor y el cuchillo son de plástico. El padre ve a diestro y siniestro. Pare- ce orgulloso del crío y de su idea para llamar la atención. Pocos se vuelven a verlos, concentrados en la plática o en sus respectivos platillos. El niño debe de tener dos años y el padre treintipocos. Cuando el niño se aburre del tambori- leo, el padre le ensarta una mamila en la boca. Enseguida el tipo, de pie, se pasa las manos por los cabellos lacios, negros y largos como de Tarzán. Igual exhibe bíceps de pesista, de diecisiete pulgadas. La camiseta azul Oaxaca y el pantalón vaquero revelan un cuerpo musculoso. Luego ambos salen del lu- gar, sin duda al baño porque el padre

iene viene.- Entro en el espacio con cierta destreza de Taruffi. Entonces

se lleva nomás la pañalera. Al rato vuelven y, mientras él se pasea por en- tre las mesas desgañitándose ante el celular, el niño camina dando pasos tembleques con sus pequeñas piernas gelatinosas. Camina hacia una mesa metálica de tijera, encima de la cual hay una charola con... gelatinas de co- lor. Alza las dos manitas y se apoya en la charola. El lenguaje.- ¿Viste hoy a Brozo?,

le preguntó un tipo a su compañero, ambos en un restaurante de plástico. No, le respondió a su amigo. ¿Cómo estuvo? Brozo dijo que ante cierta si- tuación equis se había comportado como un choto. De inmediato, Martha Lamas le dijo no, te portaste como un culero. ¿Y qué dijo Brozo? Fui un culero no choto, dijo. Tienes razón, Martha... Las feministas han adquirido tal fuerza que a partir de ahora choto será sólo sinónimo de homosexual, dijo el se- gundo amigo. Ya vencieron de hecho a la Real Academia Española en cuan- to a que género es sinónimo de sexo. ¿Lo dijo a propósito Brozo?, preguntó el primero. Sí, pero quién sabe si espe- raba esa respuesta.

Ojos bien abiertos.- Una señora

le preguntó al dueño de El Poblano, en Coyoacán, si las nueces eran de Colima. Sí, le contestaron. Es que allá todo se da muy bien, de exportación, dijo la señora. La acompañante la apoyó diciendo por supuesto. Ambas rieron y el señor sonrió también. Y la jamaica y los cacahuates y el mole oaxaqueño y el camote poblano lle- ga de Colima, ¿verdad? El dueño contestó sí a todo. Es que somos de Colima, dijo la señora. No me ha- bía dado cuenta, dijo el señor. ¿De veras?, preguntó la mujer. El dueño guardó silencio. Eran dos septuage- narias de melena laqueada y traje sastre. Al final pidieron la cuenta y el señor se las mostró en un pedazo de papel estraza. Tanto de esto, tanto de lo otro, etcétera. Oiga, qué caro, dijo la señora abriendo los ojos y su mo- nedero. Sí, dijo el dueño, es que son productos de exportación, de Colima. Los mejores.

marcoaureliocarballo.blogspot.com

G G

GENTESUR 45 Page 1  |  Page 2  |  Page 3  |  Page 4  |  Page 5  |  Page 6  |  Page 7  |  Page 8  |  Page 9  |  Page 10  |  Page 11  |  Page 12  |  Page 13  |  Page 14  |  Page 15  |  Page 16  |  Page 17  |  Page 18  |  Page 19  |  Page 20  |  Page 21  |  Page 22  |  Page 23  |  Page 24  |  Page 25  |  Page 26  |  Page 27  |  Page 28  |  Page 29  |  Page 30  |  Page 31  |  Page 32  |  Page 33  |  Page 34  |  Page 35  |  Page 36  |  Page 37  |  Page 38  |  Page 39  |  Page 40  |  Page 41  |  Page 42  |  Page 43  |  Page 44  |  Page 45  |  Page 46  |  Page 47  |  Page 48  |  Page 49  |  Page 50  |  Page 51  |  Page 52
Produced with Yudu - www.yudu.com