LEGIÓN DE ÁNGELES
aún para aquellos que gusten de esta clase de historias, cada vez más de moda, sobre un próximo Armagedon. La trama, ya de por sí, absurda, peca
S
además de un guión lento y poco trabaja- do en el que nunca se explica el por qué de la historia, nadie sabe -ni les interesa- las razones de proteger a un bebé por nacer, entre muchas otras incoherencias como el afán bélico de unos seres tradicionalmente puros y pacíficos, que por momentos re- cuerdan a un Terminator celestial, que en lugar de protegerse con su anatomía ciber- nética, lo hace con sus alas! Habrá que agradecer al guionista el
enterarnos de que los arcángeles son vul- nerables a las balas, en una película que por mucho se coro- na como una de las peores de los últimos tiempos, aún y con las actuaciones de Paul Bettany y Den- nis Quaid. Dirigida por
Scott Stewart; pro- ducida por David Lancaster, Michel
Litvak y Marc Sadeghi con un guión de Pe- ter Schink y Scott Charles Stewart; música de John Frizzell; fotografía de John Lindley, con las actuaciones de Adrianne Palicki, Dennis Quaid, Doug Jones, Kate Walsh, Kevin Durand, Lucas Black y Paul Bettany. Duración: 100 minutos.
ostenida apenas por sus efectos espe- ciales, la película es una gran decepción
por cientos hierven los cadáveres en el caldero de la Muerte, en aquelarre shakesperiano, con brujas, sin las pro- mesas de triunfo para el sanguinario y pérfido Macbeth-, ahora prometen otro trienio de violencias. En la primera mitad del gobierno de Calderón hubo aproxi- madamente 20 mil asesinados entre policías, soldados, delincuentes y pobla- ción común y corriente, más periodistas. ¡Vaya aquelarre nacional! La Muer-
A
te en ardua labor, siega con la afilada guadaña convertida en mensaje político y justificación de errores y horrores, al mismo tiempo que los yanquis -expertos en guerras de alta, media y baja inten- sidad-, se disponen a una intervención legalizada, con la violación de la Cons- titución y del territorio nacional, autori- zada por el equipo de Felipe Calderón, con el ingreso legal de policías y milita- res yanquis. Como es costumbre en México, los
monopolios -no es el juego de dados y tarjetitas- existen, tanto que el guía de los designios nacionales inició otra gue- rra, ahora contra los amos de los gran- des capitales, los dueños de monopolios privados. Conforme el estilo calderonista es otra pequeña, pero eso sí muy dimi- nuta minoría. Solicito la venia de los lectores por
repetir el barbarismo redundante de Felipe de Jesús, al calificar a los delin- cuentes de una pequeña minoría, por lo tanto hay una gran minoría en alguna parte. Desde luego esperemos no sea
nacional, porque si la pequeña mino- ría moviliza fuerzas policíacas, ejército y marina, con barcos en Monterrey y Cuernavaca, que harían con la mediana o gran minoría. Ante el imperio de la Parca y la pro-
mesa de más usuarios crece el negocio de velatorios y entierros. Forma de lucrar aún sin acaparar, por las garras de fun- cionarios y castas de favoritos del neoli- beralismo panista. Permanece en las tétricas uñas de
los ancestrales porfiristas, con más de un siglo de traficantes del mercado mortuo- rio. Es enorme la riqueza en la industria
pesar de los frecuentes decesos vio- lentos en estos tiempos -en donde
de la Muerte, sin escape para nadie, y en estos tiempos violentos hay más posi- bilidades de necesitar de un contrato de muérase ahora y pague antes. La democrática Muerte elige niños y
jóvenes, viejos, enfermos y sanos, pero en Gayosso una inhumación para los ri- cos, empresarios, secretarios de estado, políticos y gobernadores, el caro cuesta 434 mil 900 pesos y el barato 35 mil 900.
El cliente puede optar por la cre-
mación de lujo de 564 mil 900 y la menos cara 47 mil 800. En la funera- ria Los Ángeles el plan básico es de 33 mil 800 pesos y el entierro caro 54 mil 900 pesos, mientras la cremación va de 33 mil 800 a 89 mil 900 pesos. En la
Funeraria García López el sepelio caro
cuesta 38 mil pesos y el barato 18 mil, y las incineraciones van de 63 mil a 24 mil pesos. Hay un sobreprecio del 10 por
ciento para aquellos irresponsables que contratan en el momento; se les san- ciona la falta de planeación con la co- misión para el vendedor, más la brutal especulación con los estuches (ataúdes), los terrenos y nichos, para depositar restos o urnas. Para los previsores en prepago y oferta, los intereses son del doce por ciento anual. Lo último es El pozolero, higiénica
forma de eliminar a los eliminados, aunque hay precios acordes con el optimismo de Funerales Resucitación o
Pompas Fúnebres Lázaro, con precios
muy baratos, cajas de madera balsa o cartón, sólo para ocuparlos 3 días. Es asunto de fe optimista. Hay muertes impunes, costosas para
los deudos y baratas para los responsa- bles.
Ahí está asesinato de 49 infantes en
Hermosillo, durante el gobierno de Eduar- do Bours y la dirección de Juan Molinar Horcasitas en el IMSS. Los concesionarios de la guardería
son: Alfonso Escalante Hoeffer; Sandra Téllez de Escalante; Antonio Salido; Gil- dardo Urquídez y Marcia Matilde Gómez del Campo, todos responsables, protegi- dos por el manto presidencial. Y se cumple un año de impunidad.
matalih@hotmail.com
GG
GENTESUR 43
H U M B E R T O M A T A L Í H E R N Á N D E Z
EL GOTERO DE HUMBERTO
El caldero del aquelarre
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