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des humanas; fundamentalmente aquellas que se originan en el mayor uso de combustibles fósiles, el cambio de uso de suelo, la agricultura y la dis- posición de los desechos sólidos. De este modo, la evolución socioeconómica y demográfica, a través de las fuentes de emisiones, condiciona los escenarios climáticos proyectados; si bien debido al largo período de tiempo considerado, los pro- cesos de retroalimentación y la posible presencia de eventos climáticos extremos, persiste un alto nivel de incertidumbre sobre la respuesta pun- tual de las principales variables climáticas frente a cada uno de los escenarios de emisiones (A1B, B1, A2, A1F1, A1T y B2 del IPCC)1


de los GEI. Así,


por ejemplo, los cambios en temperatura proyec- tados (°C en 2090–2099 respecto a 1980–1999) a partir de múltiples modelos climáticos para los di- ferentes escenarios de emisiones oscilan entre un aumento en temperatura de 0,6°C a un poco más de 6°C (Figura 1.1). Los efectos no son homogé- neos entre regiones y muestran aún un importante nivel de incertidumbre.


Las proyecciones climáticas para América La- tina y el Caribe indican que los aumentos de temperatura serán heterogéneos por países y regiones dependiendo del escenario de emisio- nes considerado. De acuerdo con los diferentes modelos climáticos, hacia finales de este siglo (2090–2099) se proyectan aumentos en tempe- ratura para América Latina de entre 1°C y 4°C para el escenario de emisiones B2 y entre 2°C y 6°C para el escenario A2 (IPCC, 2007a). Específi- camente, en el escenario A1B, se proyectan para la región aumentos en temperatura diferenciados entre países, que oscilan entre 1°C y 4°C para este siglo con referencia al período 1980–1999 (Figura 1.2).


1. El escenario A1 supone un rápido crecimiento demográ- fico y económico, unido a la introducción de tecnologías nuevas y más eficientes; el A1F1 considera la utilización intensiva de combustibles fósiles; en el A1T predomina la energía de origen no fósil; en el A1B existe una utilización equilibrada de todo tipo de fuentes y el escenario A2 supo- ne un menor dinamismo económico, menos globalización y un crecimiento demográfico alto y sostenido. Por su par- te, los escenarios B1 y B2 incluyen un cierto nivel de mi- tigación de las emisiones por medio del uso más eficiente de la energía y mejoras tecnológicas (B1) y de soluciones mejor localizadas (B2).


Las proyecciones de modificaciones en los patro- nes de precipitación son en extremo complejas, con un alto nivel de incertidumbre y una fuerte heterogeneidad. Así, los pronósticos presentados, con base en múltiples modelos de circulación ge- neral y los principales escenarios de emisiones, muestran también que los cambios en el régimen de lluvias serán diferenciados en la región (IPCC, 2007a). De este modo, para Centroamérica y la región tropical de Sudamérica se pronostica un rango que oscila entre una reducción en la preci- pitación del 20% al 40%, a un aumento entre 5% y 10% para 2080. Para la región sur de Sudamé- rica, los pronósticos muestran que la variación en precipitación estaría en un rango que oscila des- de una disminución del 12% hasta un aumento del 12% en invierno y una disminución del 10% hasta un aumento del 10% en verano.


El escenario A1B proyecta una reducción en las precipitaciones de entre el 5% y 10% para fina- les de siglo (2090–2099) en Centroamérica y de entre el 10% y 20% en gran parte del territorio Mexicano, en el sur de Chile y en el nororiente de la República Bolivariana de Venezuela para la


Calentamiento en superficie Grados centígrados


4,0 ºC


3,5 3,0


2,5 2,0


1,5 1,0


Nota: Cambios de la temperatura superficial para el período 2090-2099 respecto del período 1980-1999 según el escenario A1B del IEEE.


Fuente: IPCC: Cambio climático 2007: Informe de síntesis. Contribución de los Grupos de trabajo I, II y III al Cuarto Informe de evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, 2007.


Figura 1.2 7


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