Oscar Mulero es uno de los grandes caballeros del zo- diaco de la música electrónica. Con 51 años, su nom- bre quedará inmortalizado en los libros de historia como parte del canon musical. En palabras del propio perso- naje, todo el viaje sonoro comenzó para él en los años 90: “con Incabula o Amber de Autechre, que sonaban junto al disco de Selected Ambient Works compuesto por Aphex Twin”. También trabajos de IDM desarrollados por el noruego Biosphere despertaron esa chispa cre- ativa en Mulero que hasta el día de hoy no se apaga. Por esos años se empezaba a dejar atrás el EBM y comen- zaba a coger fuerza el new bit, lo que llevó al DJ a com- poner el primer disco de su historia como artista: un EP para la discoteca New World de Madrid en 1993 que fue el lugar donde Oscar empezó a pinchar.
“Oficialmente puedo confesar que ese primer disco fue un trabajo sin ningún remezcla en donde los artistas del club solamente participábamos de forma virtual. Lo rev- elo de esta forma porque para 1991 no teníamos casi conocimiento sobre producción musical, así que solo supervisábamos en el estudio lo que se iba construy- endo”, dijo el artista español en entrevista. El CD para dicha sala madrileña decidieron titularlo ‘Nuclear Zone’ y fue publicado bajo Mad House Projects, una distribui- dora española que también funcionaba como casa dis- quera cuyo origen se remonta a 1989. Este EP estaba compuesto por dos canciones que recordaban, para la época, la crisis nuclear mundial. En la primera canción está presente de manera repetitiva una voz que dice todo el tiempo en ingles la palabra “emergencia”; un guiño que los músicos decidieron hacer a Kraftwerk. En cambio, para la segunda canción titulada Beat Of The Trance se consolidó una propuesta mucho más rítmica, muy diferente a la del primer tema.
Para Mulero, ‘Nuclear Zone’ fue clave, pero no resulta tan trascendental como el compilado About Discipline And Educación que incluye canciones de Jeff Mills, Surgeon, Oliver Ho, Luke Slater, Joey Beltram, entre otras ley- endas del techno. El lanzamiento coincide con la prime- ra actuación de Oscar en el festival de Sonar para 1996; un evento considerado crucial para publicar el recopila- torio de 24 temas cuyo estreno se llevó a cabo dos años después. El trabajo salió al mercado en el sello So Dens con una carátula en donde aparece el nombre de su curador, Oscar Mulero, acompañada de una ilustración que le deja al personaje español medio rostro oculto y la otra mitad al descubierto. “No he hecho muchos VA en mi carrera y este resultó ser muy novedoso porque en España no existían trabajos de este estilo”, declaró Os- car en conversación. Seguido a esta confesión, el pro- ductor reveló en exclusiva para Mixmag la venta de un CD de este tipo para un sello español del que es asiduo.
“El próximo año sacaré un compilado para el sello de Svreca, Semántica Records”, agregó. La curaduría de trabajos era algo que satisfacía a Mulero, pero no era un aspecto a lo que quería limitarse. Había que avanzar al siguiente peldaño, saltando ha- cia el universo creativo de la producción. Fue así como publicó Anaconda en el sello Theory Recordings de Ben Sims, un disco que en sus palabras: “fortaleció esos lazos de amistad existentes con Ben y que marca to- davía a las generaciones de DJs que lo pinchan”.
Para esa época, Oscar dio uno de los pasos más im- portantes dentro de su carrera que fue la consolidación de su sello ‘Warm Up Recordings’ en el 2000, hecho que antecedió al estreno de la disquera ‘Pole Group’ en el 2004. En un comienzo los dos proyectos ejecutados por el madrileño buscaban construir una identidad sin tener que depender de nadie a la hora de publicar. Hoy en día las dos compañías se han convertido en una famil- ia que sirven como puente para consolidar bookings y construir en la escena electrónica.
“En un principio, lo más difícil cuando saqué los sel- los fueron las distribuidoras para hacer llegar discos a cualquier lugar del mundo. Al empezar, ‘Pole Group’, el segundo proyecto de este tipo fue lanzado para evi- tarme dolores de cabeza con el proceso de distribución – confirmó Mulero-. Me ocurrió un par de veces que du- raba un año entero sin publicar por esta cuestión. Tra- taba de solucionarlo cambiando la empresa prestadora del servicio, pero el problema persistía, así que me decidí por tener dos disqueras para que, si un proceso fallaba, al menos el otro marchara con otra compañía”. Actual- mente, la diferencia entre los dos proyectos radica en que ‘Warm Up Recordings’ está enfocado hacia las nue- vas promesas del techno que quieren una oportunidad en las grandes ligas, mientras que Pole Group alberga personajes de la industria que ya tienen un recorrido en el mundo de la producción. En términos sonoros, la primera marca mencionada recibe dentro de sus filas iniciativas de techno más amplias, mientras que en la segunda se encuentran compositores con una escu- dería mucha más específica. Contemporáneamente, el formato digital para el ibérico le permite cumplir el objetivo de ‘Warm Up Recordings’, al buscar generar una masividad de muchos sujetos frescos dentro de la escena que merecen un chance para triunfar al lado de una persona profesional en su quehacer. Para el DJ europeo, los nuevos talentos abundan y es necesario darles una visibilidad como un aporte a la cultura elec- trónica. En cambio, en palabras suyas, con Pole Group la forma de trabajar es distinta, si se tiene en cuenta la velocidad con la que se publican temas. “Puedo estar un año sin sacar al mercado música en Pole, pero esto importa poco porque me gustan tener los conceptos claros a la hora de sacar temas en este sello”, confesó el DJ, “siendo un claro ejemplo el último disco que saqué en pandemia de manera accidental y reflexiva junto a ‘Another Machines’ en donde se consolidó el proyecto ‘Joven Prisionero’ cuyo objetivo primordial busca darle una vuelta estética y musical al label”.
A pesar de que ‘Pole Group’ y ‘Warm Up Recordings’ son los niños consentidos de Oscar, el sujeto español con- sidera que no es necesario tener un sello discográfico para triunfar en la industria. Según él, hay infinidad de artistas que tienen talento y realizan muy buen materi- al sin tener compañías disqueras. “Puedes sobrevivir sin sellos en el ámbito local, pero no puedes consolidar una carrera fuera de tu país sin producir música. Aunque ex- ista gente que no se sienta en el estudio jamás, también es cierto que muchas veces los músicos se las ingenian para sobresalir en un mundo donde la producción musi- cal es requerida”, opinó el productor.
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