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VENDER ES BUENO LUIZ CARLOS RIGO UHLIK


es un amante de la música desde el día de su concepción, en 1961. (uhlik@mandic.com.br)


Crea una necesidad... M


¿Sueles crear una demanda por la música y los negocios a su alrededor?


uy poco aprendí en las fa- cultades que frecuenté, sin embargo, una frase que


oí durante la aventura universitaria me impresiona hasta hoy: “Crea una necesidad y tendrás al mundo en tus manos” (FAE - Facultad de Adminis- tración y Economía de Curitiba, Brasil).


¡Espectáculo! Veo a todos los segmentos del merca- do que están en la cima, o en ascenso, aplicar esta simple regla: crear nece- sidad. Hoy, tenemos necesidad de un buen celular, de una casa confortable, de muebles confortables, de televisión con pantallas espectaculares, de inter- net, de viajes al exterior, de alianza de compromiso, de automóviles, de comi- da vegana, de tablet, de...


¿Y de música? ¿Qué necesidad tenemos de la música? (No me vengas con el ‘discurso’ de que no puedes vivir sin la música. Das cla- ses, vendes instrumentos musicales, haces shows, tocas en diversos eventos y necesitas de la música para sobrevi- vir. Estoy hablando de las personas que ni saben de su rutina musical). Es más, ¿qué está sucediendo con


la música? La respuesta está exacta- mente en lo que aprendí en la facul- tad de administración: no estamos creando necesidad de la música. Los colegas, el sector, el medio musical no está generando demanda simplemen- te porque está dividido, confundido, sin enfoque, sin reglas, sin nada. El juego de apostar según el sue- ño que uno tuvo la noche anterior tal


50 www.musicaymercado.org @musicaymercado “Crea una necesidad y tendrás al mundo en tus manos”


vez sea la forma más espectacular de apuestas en el mundo. Pero, nació en Brasil y se convirtió en ilegal. Si hubiera nacido en Estados Unidos, habría una nueva Las Vegas, con un sistema de jue- gos fantástico y sorprendente. ¿Por qué nosotros, latinos, no nos


tomamos con seriedad nuestras nece- sidades, nuestra creatividad, nuestra musicalidad? Peor aún: ¿por qué noso- tros no creamos necesidad de aquello que nos es común, fácil y último? Vea: ¿cuándo acabó nuestro fol-


clore? ¿Dónde está nuestra música? ¿Dónde están los ritmos regionales y los artistas locales?... ¿Cómo permiti- mos una desatención tan aterradora de la música? Claro que éste es un fenómeno glo-


bal y que las personas, en todo el mun- do, están desinteresándose por la mú- sica y, principalmente, por las ganas de tocar un instrumento musical. Las per- sonas quieren lo que hace bien al ego. Hacerle bien al ego es una necesidad creada por los medios. Sólo eso. Nada más. Como la música ya no le hace más bien al ego, no es una necesidad, tam-


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poco creó esa necesidad, está debilitán- dose, en todos los sentidos. Por lo tanto, o nos unimos de forma


concreta y defi nitiva o vamos a recoger los frutos del caos, exactamente como está sucediendo en las tiendas de ins- trumentos musicales, academias, es- cuelas y conservatorios en varios paí- ses. ¿No estás creyendo en lo que digo? Entonces, ¿quieres ver? Escuelas de música: ¿cuántas tienen, en su kit de instrumentos, un tambo- rín, que es un instrumentos de percu- sión de lo más típico y espectacular ? Tiendas de instrumentos: ¿qué tienda que conozcas te invitó a un pequeño concierto (que no sea un workshop para vender), a tomar un café o cualquier cosa de ese estilo sólo para ‘convivir’ con los instrumentos musicales de la tienda? ¿Lo quieres en números? ¡Las perso-


nas están gastando más dinero anual- mente en remedios que comprando instrumentos musicales o equipos de audio! ¿Vamos a cambiar el rumbo de la música? Si queremos tener éxito, regla número 1: crea una necesidad y tendrás al mundo en tus manos... n


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