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Pero, ¿y qué hay con


la guitarra de 18 cuerdas? ¿Tiene alguna complica- ción a la hora de tocarla? “Complicaciones no tiene muchas. Hay que acostum- brarse, con dedicación y estudio se logra. Como ven- tajas destaco el tener más notas para tocar, mejor re- sonancia de los armónicos, ya que siempre hay alguna cuerda resonando por sim- patía (fenómeno físico que trasmite una vibración de una cuerda a otra sin nece- sidad de ser pulsada). Creo que cualquier músico solis- ta tendría que tener una”. Sobre las cuerdas que


utiliza y su confi guración en la guitarra, Malek ex- plica que las cuerdas están especialmente


diseñadas


por una fábrica argentina, ya que otras guitarras de 10 cuerdas utilizan afi - naciones no tan graves ni tan agudas. “Mi guitarra es una reforma a la guitar- ra tradicional de 10 cuerdas. Tiene 10 cuerdas afi nadas (de grave a agudo): MI (tan grave como un bajo), LA, SI, luego las seis normales de la guitarra “MI LA RE SOL SI MI” y luego una más aguda que es LA. Además, tiene 8 cuerdas adicionales que pasan por dentro de la caja de resonancia y pasan por toda la parte trasera del mango, que ésas afi - nan en forma variada y su uso es prin- cipalmente como resonadores y como tensores para contrarrestar los más de 70 kilos de fuerza de las otras 10, de esta manera logro fabricar un mango hiper fi no que termina siendo hasta más có- modo que una guitarra convencional”.


La ecología en cuenta Pablo tiene un admirable enfoque eco- lógico que plasma en la elaboración de


Taller de luthería


timiento y alma al instru- mento y cuenta una linda historia para exaltar este pensamiento. “El hijo de una cliente comenzó el kindergarten y justo en ese año junté madera de para- íso de la poda de un árbol antiquísimo de la puerta de ese establecimiento. Cuando egresó el niño, yo le preparé una guitarra a la madre que es concertista. Creo que ese valor afectivo agregado no tiene precio”. El maestro ha creado


tres guitarras de 18 cuer- das (10 adelante y 8 en la parte posterior), aunque todas han sido destinadas para uso personal. Sin em- bargo de las otras 66 que ha hecho, dijo que todas fue- ron diferentes y pensadas para cada cliente. En estos años, ha rea-


Descanso de maderas


sus guitarras al evitar el uso de made- ras obtenidas a través de la tala de bos- ques. Como fabricante nacional, con 66 guitarras fi rmadas, dice que puede auto-abastecerse de maderas de podas de árboles que resultan muy especiales por sus cualidades y vejez, de las cuales selecciona el tipo de corte para usar la mejor parte y luego guardarla en dife- rentes secciones durante tres años. El luthier también suele comprar


muebles antiguos de madera de cedro, que emplea para realizar los mangos, que terminan siendo perfectamente es- tables, a pesar de que son un poco más costosos. De igual manera con los dia- pasones, para los cuales usa, incluso, madera de más de 100 años. Pablo expone que trabajar la gui- tarra desde sus inicios le da más sen-


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lizado guitarras de viaje, guitarras con amplifi caci- ón incorporada, con puer- to USB, con MP4 incorpo-


rado, con menos cuerdas, u otro tipo de instrumentos como cavacos, charan- gos, ukuleles, Erhus, xilofones, cajones peruanos, y fl amencos, entre otros. Con solicitudes de guitarras prove-


nientes de diferentes provincias de su país, Malek nos cuenta que se encuen- tra programando una gira por Europa, con la intención no sólo de llevar su música, sino también de dar a conocer su faceta de luthier. Sobre su perspectiva acerca de la


situación en Argentina, en cuanto a la industria de instrumentos musicales, señaló que al estar limitadas las im- portaciones, eso ayuda a los pequeños y grandes fabricantes a crecer, aunque, a su vez, cree que hay productos e instru- mentos del exterior que sería bueno po- der adquirir fácilmente en Argentina. n


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