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los criollos, quienes además resienten las limitaciones al co- mercio exterior, que además la corona española gravaba con pesados impuestos. Los criollos querían tener igualdad de opor- tunidades con los españoles residentes y también la posibilidad de ocupar cargos públicos, entre otros fundamentos de su postu- ra.


La historia de ahí en adelante es sobradamente conocida.


El empeño de los criollos desemboca finalmente en la constitu- ción de la primera junta de gobierno a la cual se invita a Mateo de Toro y Zambrano, criollo respetado por la comunidad, que acepta el cargo de director de la misma. Curiosamente el primer pronunciamiento juntista tiene


que ver con declarar su lealtad al cautivo rey Fernando VII, cuestión que los patriotas no objetan porque el propósito fun- damental era dar una señal de que estaba germinando un pro- pósito más trascendental. Con la constitución de esta primera junta, comienza lo


que se ha definido como Patria Vieja, que se extiende desde 1810, hasta 1814. Como es natural dentro de la idiosincrasia de los chile-


JOSE MIGUEL CARRERA, primer Presidente de Chile


Chile Independiente


A fines del siglo XVIII, Chile, al igual que cualquier otra colonia, sintió la necesidad de independizarse y comenzar a forjar su propio destino, alejado del dominio español. La Ilustración europea, el movimiento predominante


entre las clases intelectuales, había calado hondo en los jóvenes próceres latinoamericanos que habían viajado a Europa por aquellos años. Esta corriente, llegó por diversos conductos, se ca-


racterizaba por enjuiciar y cuestionar los gobiernos, los sistemas monárquicos coloniales, la religión, etc. Grandes pensadores contemporáneos de aquel tiem-


po, como Voltaire, por ejemplo, fomentaron la idea de igual- dad, libertad y fraternidad, principios fundamentales de la convivencia humana que fueron el detonante de la Revolu- ción francesa de 1793. Otro hecho que vino a contribuir a estos afanes


libertarios, fue la invasión de España por Napoleón Bonaparte, en 1808, situación que crea en las colonias una sensación de desamparo e indefensión, producto del cauti- verio del rey Fernando VII, quien fue sustituido por José Bonaparte, hermano del emperador. Simultáneamente los grandes cambios que se esta-


ban operando en el mundo civilizado occidental, contribu- yeron igualmente a asentar en los criollos la idea de inde- pendencia. Entre ellos, la independencia de las colonias in- glesas de norteamérica, en 1777; la revolución francesa, de 1789 a 1793, que pone violento fin a la monarquía e instaura el gobierno del pueblo, entre otros hechos importantes. Todo ello incentiva los pensamientos reformistas de


nos, surgen rivalidades que ponen en peligro la continuidad de la independencia y en esta instancia, José Miguel Carrera, ofi- cial de ejército, con formación militar europea y experiencia en batalla, toma el mando de la incipiente nación, en 1811 hasta 1812, dando lugar a las primeras disposiciones que marcan en definitiva la estructura que tendría Chile en su desarrollo futu- ro. Se establece el primer congreso, y Manuel de Salas, distin- guido constituyente de la primera junta, propone al congreso y éste aprueba, la llamada Ley de Libertad de Vientre, que esta- blece que es libre todo hijo de esclavo que naciese en Chile, y prohibía la introducción de esclavos. Igualmente se crea el Tribunal de Apelaciones y el Tribunal Supremo, quedando de esta manera la justicia totalmente en manos de los chilenos, obviando las cortes españolas y quitando definitivamente la competencia a los virreinatos. Se crea también el primer periódico nacional, la Aurora


de Chile, se establecen relaciones consulares con EE. UU. y se crea la primera bandera nacional, compuesta de tres bandas horizontales de color blanco, amarillo y azul. Son los primeros pasos de una nación que se ha ido con-


solidando y ganando el respeto de las demás naciones y que este mes ha cumplido 204 años de vida independiente, regida por sus nacionales y avanzando en armonía y progreso, con los naturales altibajos que toda convivencia nacional tiene en cual- quier rincón del mundo.


Mateo de Toro y Zambrano


Manuel de Salas 15


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