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Número 8. Marzo/Abril 2012


FOCUS DESASTRES NATURALES


es decir, “en cuánto tiempo se va a llenar de agua el lugar y cuánto tardará en bajar”, apunta Aguilar. Debe respetarse asimismo un mínimo de 50 kilómetros de distancia a la costa, para evitar riesgos de tsunamis.


Una tercera medida consiste en “bunkerizar” las salas, esto es, someterlas a pruebas de presurización y hermetización de humedades. No está de más tampoco realizar análisis de tornados y tormentas o la evaluación de sitios de contingencia lo suficientemente alejados como para que no se vean afectados los dos data centers de forma simultánea por una misma catástrofe. “En definitiva, cuando edificamos un centro de datos tenemos que evaluar y diseñar sobre el peor escenario, pero esperar siempre el mejor”, añade.


Estas prácticas, sin embargo, no son siempre fáciles


de


cumplir. Diversas cuestiones, como la económica, llevan a muchas empresas a construir en áreas que presentan un cierto grado de riesgo, cuando tienen un alto potencial de crecimiento y grandes


MÉXICO RESISTE LA ÚLTIMA SACUDIDA El pasado martes 20 de marzo, México se vio sacudido por un terremoto de 7,8 grados en la escala de Richter, con epicentro en la costa Pacífico. Afortunadamente sin víctimas mortales, el sismo tampoco ocasionó importantes daños en las infraestructuras tecnológicas. Los mayores problemas registrados fueron relativos al sistema de distribución eléctrica, con cortes de servicio en algunas zonas, y a la congestión de tráfico en las redes de telefonía.


Los data centers ubicados en México, por su parte, salieron totalmente ilesos. Compañías como KIO, Telmex y Alestra confirmaron a DatacenterDynamics que las operaciones de sus centros de datos no se detuvieron en ningún momento.


Cada vez más, las empresas mexicanas están optando por construir sus CPDs fuera de la capital, en zonas con menor riesgo como Guadalajara, Monterrey y el estado de Querétaro.


En función del riesgo, México se encuentra dividido en cuatro zonas sísmicas, según explica Miguel Ramos, administrador de data centers de Alestra: desde la A, la más segura, en la que no se han registrado históricamente sismos; hasta la


expectativas de desarrollo tecnológico. Otras veces, son esos mismos avances tecnológicos los que están condicionados a una ubicación específica, no siempre exenta de peligros. Es el caso del free cooling, más aprovechable en sitios cercanos a la costa, con temperaturas más suaves pero con más riesgo de tsunami.


CONSTRUYENDO EN ZONAS DE RIESGO


En tales circunstancias, construir un data center en estas zonas es posible, siempre que se mitiguen los riesgos. A las regulaciones constructivas de cada país y a las normas internacionales como las especificaciones AISC para la construcción de edificios en


acero –cada vez más adoptadas en


Latinoamérica–, Aguilar recomienda añadir refuerzos en el cálculo de obra civil y elevar los factores de carga por encima de lo que exigen las legislaciones.


“Como ingenieros, en e-Data aumentamos el factor de carga superior a 1.5, lo que implica el uso de más materiales, más hierro y cemento, y mayores profundidades de los cimientos.


zona D, donde los temblores son muy frecuentes. Incluso dentro de la capital, también se registran áreas de diferente vulnerabilidad.


“Los data


centers de Ciudad de México están preparados con estructuras antisísmicas, para sujetar cada uno de los racks, hacia el concreto firme”, explica Ramos. No obstante, cuando resulta necesario


De este modo, se consiguen data centers más sólidos y rigurosos”, indica.


Igualmente aconsejable es adoptar medidas que aseguren la estabilidad del centro de datos en momentos críticos. Un adecuado anclaje de los racks, el uso de soportes antisísmicos con apoyo elastomérico


elástico) y deslizante, disponer de disipadores de energía por péndulo o barras para reforzar los edificios, y contar con comunicaciones satelitales de emergencia son algunas medidas que propone Aguilar como apoyo.


No sería tan prioritario, por el contrario, contar con diversos proveedores de suministro eléctrico para el mismo data center: “Aparte de que el proyecto se encarecería demasiado, para la obtención de una certificación de Uptime Institute no es un requisito imprescindible. Basta con tener el sistema de generación de acuerdo a los criterios de Tier III o IV para garantizar la disponibilidad. Excepto en México, no es muy común en Latinoamérica


tener dos proveedores de


construir un centro de datos en una zona de alto riesgo sísmico, “es preciso cumplir las normas de edificación requeridas por el gobierno, complementándolas con las mejores prácticas de seguridad que definen estándares como TIA- 942, BICSI e ICREA”, concluye el administrador de data centers de Alestra.


(recubrimiento


Mapa de las zonas sísmicas en México. Fuente: Atlas Nacional de Riesgos. Gobierno de México


www.datacenterdynamics.es


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