This page contains a Flash digital edition of a book.
Número 5. Tercer Trimestre 2011


FOCUS TIER III Y IV


se ha centrado en incrementar densidad de potencia, de modo que con menos metros cuadrados de TI se mantienen capacidad de computación, consumo eléctrico y carga térmica. Esto implica centrar los espacios de previsión en los anexos para equipos de Power y Clima y no tanto en la propia sala.


A modo de ejemplo una sala de una densidad media de 1,5 kw/m2 requerirá una relación de un metro cuadrado de anexos por metro cuadrado de sala mientras que si la densidad aumenta a 3 kw/ m2 la relación puede aumentar perfectamente a 1,5m2 por metro cuadrado de IT.


La versatilidad del proyecto dependerá pues de un riguroso análisis de las potenciales posibilidades de crecimiento en la fase de desarrollo del concepto inicial, teniendo en cuenta que estas estarán siempre a expensas de una posible revolución tecnológica que distorsione toda previsión (afortunadamente en ciclos más decenales que anuales).


CONEXIONES PROVISIONALES EXTERNAS La redundancia N+1 mínima exigida en un Tier III


garantiza


la tranquilidad de poder operar en mantenimiento sin afectar el funcionamiento, pero deja el edificio en riesgo en caso de fallo de un equipo. Es algo asumible, incluso asumido en Tier IV. Cuando la incidencia es resoluble en cuestión de horas genera nervios, pero cuando el equipo que falla es un grupo electrógeno que puede necesitar semanas de reparación se convierte en trauma.


Para ello es recomendable realizar un análisis de riesgo de todos y cada uno de los elementos del edificio y pensar en soluciones provisionales externas en aquellos puntos con mayor afectación temporal en caso de incidencia. Son soluciones de bajo coste -tipo puntos de conexión directos a embarrado, interruptores/ seccionadores para conexión de equipos de alquiler (Grupos, SAI…)- que justifican en cualquier caso las noches de más que va a dormir el mantenedor.


AVANZARSE A LOS PROBLEMAS Cuando la disponibilidad eléctrica prima en el funcionamiento del edificio, es fundamental avanzarse a los posibles fallos, y en cualquier caso, si estos apareciesen, deben analizarse para evitar que se repitan. Los sistemas de gestión técnica o BMS (Building Management Systems) permiten, entre otras prestaciones, tener constantemente una visión general del estado de funcionamiento de todos los sistemas.


La lectura de parámetros como temperaturas, vibraciones o tensiones permite calibrar el estado de un TRAFO, un grupo electrógeno o las baterías del SAI, y la correcta programación indicador-alarma junto a un protocolo de actuación asociado nos salvarán de más de un disgusto. Si el disgusto llega al BMS servirá para tirar del hilo hasta llegar a un detonante, que con una correcta trazabilidad, siempre tiene una explicación.


En resumen la previsión, el espacio racional, el orden y la visión global permanente no solo fascinarán las visitas corporativas a nuestro DataCenter, sino que ayudaran a garantizar


el


aprovechamiento de la fiabilidad que justifica el coste de un edificio Tier III o Tier IV. n


www.datacenterdynamics.es 51


Page 1  |  Page 2  |  Page 3  |  Page 4  |  Page 5  |  Page 6  |  Page 7  |  Page 8  |  Page 9  |  Page 10  |  Page 11  |  Page 12  |  Page 13  |  Page 14  |  Page 15  |  Page 16  |  Page 17  |  Page 18  |  Page 19  |  Page 20  |  Page 21  |  Page 22  |  Page 23  |  Page 24  |  Page 25  |  Page 26  |  Page 27  |  Page 28  |  Page 29  |  Page 30  |  Page 31  |  Page 32  |  Page 33  |  Page 34  |  Page 35  |  Page 36  |  Page 37  |  Page 38  |  Page 39  |  Page 40  |  Page 41  |  Page 42  |  Page 43  |  Page 44  |  Page 45  |  Page 46  |  Page 47  |  Page 48  |  Page 49  |  Page 50  |  Page 51  |  Page 52  |  Page 53  |  Page 54  |  Page 55  |  Page 56  |  Page 57  |  Page 58  |  Page 59  |  Page 60  |  Page 61  |  Page 62  |  Page 63  |  Page 64  |  Page 65  |  Page 66  |  Page 67  |  Page 68  |  Page 69  |  Page 70  |  Page 71  |  Page 72  |  Page 73  |  Page 74  |  Page 75  |  Page 76