This page contains a Flash digital edition of a book.
el Cuervo Imaginario
ILUSTRACION 6
Cuando acudí el día señalado, tuve que soportar su crítica constructiva, como le
llamó él. Subrayó constructiva arqueando la ceja izquierda. Me dijo que lo que yo había
escrito no era un cuento como tal. Volvió a arquear la ceja. Hizo varios señalamientos
de índole formal y estilística, moviendo las manos en todo momento y haciendo referencias
continuas a su vasta obra. A renglón seguido, me indicó que siguiera cultivando la poesía
porque yo era muy bueno en eso. De inmediato, arqueó las dos cejas grises. Agregó,
mirándome directamente a los ojos, que no valía la pena que
yo continuara escribiendo cuentos después de ese primer (pausa de dos segundos) intento.
Esperé a que arqueara las cejas, pero no lo hizo.
Aunque asentí en todo lo que señalaba el escritor, tomé sus palabras como un insulto.
Fingí estar agradecido y luego de recibir de vuelta el manuscrito y estrecharle la
mano, salí a toda prisa. Mientras caminaba hacia el apartamento, lo maldije Cuando
arribé me dispuse a leer el cuento. Reparé en el hecho de que en realidad yo no lo había
leído después de terminado. Supuse entonces que los poetas no escriben buenos cuentos.
Me reproché a m mi mismo por haber escrito algo tan torpe y por habérselo dado a leer
al estúpido escritor que arqueaba las cejas. Luego lancé maldiciones contra mí mismo.
Esa tarde rompí el manuscrito en mil pedazos. Arrojé los papeles a la calle, donde todo
lo que se agita terminaría por sepultar mis palabras. Y al llegar la noche me dediqué a
escribir versos tristes para espantarme la congoja.
número 40-41, julio 2008 a junio de 200912
Page 1  |  Page 2  |  Page 3  |  Page 4  |  Page 5
Produced with Yudu - www.yudu.com