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el Cuervo
no aspirara a ser reconocida como la única de la posguerra y sus utopías sociales. En gen-
versión legítima respecto a ese asunto. Los eral, la producción literaria del 1960 y el 1970
estudios de la alteridad ya han hecho muchísimo se cimentó sobre la posibilidad de un cambio y
cuestionando ese tipo de procedimiento. el reconocimiento del papel estelar de los
escritores como portavoces de un pueblo o una
Aceptar la diversidad de la escritura clase en ese proceso. Desde 1990 a esta parte,
literaria en Puerto Rico hoy es crucial si se aspira muchos consideran que ese sueño es una
a eliminar los modelos reduccionistas pesadilla, y que el presunto protagonismo del
dominantes. La manía del reduccionismo estriba escritor es solo una ficción.
en fijarse en las figuras más destacadas o
protagónicas, y obviar a los menos visibles o el De otra parte, el propósito de construir
corifeo. Es cierto que explicar un proceso por una identidad -sea nacional o social-
las acciones de un individuo puede ser interesante, considerado como un deber inseparable de la
pero siempre será problemático. Explicarlo en condición del escritor, se ha venido abajo. Desde
su diversidad, que es lo que propongo, siempre el 1990 a esta parte ese debate ha desmerecido
será más enriquecedor. Pero la diversidad me de manera radical, según se acepta la premisa
remite a la complejidad de la inmensidad del de la fragilidad de ambos discursos identitarios.
bosque que hace invisible al árbol. Determinar La contingencia del yo en el mundo del
los hilos comunes solo es posible en la medida hipermercado y la era de la informática, se ha
en que los mismos se reiteren y permanezcan. convertido en un asidero más cómodo a la hora
En términos generales, los hilos en común que de escribir.
percibo son los que siguen.
La expresión más transparente de la toma
III. Los escritores en Puerto Rico han de distancia se expresa, me parece, en la
realizado un esfuerzo por tomar distancia de confianza con que se enfrentan los escritores del
las llamadas generaciones del 1960 y el 1970. presente al orbe de la alta tecnología y sus
Esa decisión traduce oposiciones filosóficas, aplicaciones informáticas. En ese territorio, el
sistemas interpretativos que se presumen contraste con la discursividad y la praxis del 1960
contradictorios, y percepciones binarias y y el 1970 es evidente. Lo que para aquellos
maniqueas que no siempre son insalvables. Las representaba una amenaza para la humanidad
rupturas y las discontinuidades en la historia cul- ante el sueño de su liberación, ahora es un lugar
tural nunca son totales. Los discursos literarios común de los escritores-consumidores en la
que se han impuesto en los últimos 30 años no postmodernidad.
son ni han aspirado ser considerados originales
ni propuestas radicales de rompimiento. Solo se El contraste puede ser resumido de un
ha pretendido marcar la diferencia entre ambos modo sencillo, siguiendo una síntesis de Gianni
mundos mediante un proceso conciente de Vattimo (Vattimo, 1998, 78). Los escritores
choque con ese pasado monumental. reconocen el papel determinante que han
desarrollado los mass media o medios masivos
Dos elementos distinguen esta oposición de comunicación. Se muestran conformes en
filosófica. De una parte, está lo que se ha que los mismos hacen de la sociedad del presente
denominado el reconocimiento del fin de las una más conciente de sí y más compleja. Incluso
certezas y sus implicaciones ideológicas. El saben que esa conciencia de sí tiene mucho que
fenómeno tiene que ver con la afirmación de una ver con el poder y no con la idea romántica de la
actitud de desconfianza con respecto a los ideales verdad. Pero aceptan que en ese caos ficcional
75Año 20-21, Número 40-41, julio a junio de 2008-09
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